domingo, 25 de noviembre de 2018

Cartas a Horacio XIV

Sé que en una noche como ésta,

en un desierto como éste,

con estas lunas alumbrando el cielo oscuro y las supernovas orbitando en el infinito,

tuviste que estar tú también, Horacio, en tu mundo, con tus lamentos y tus flores, soñando con el regocijo de esa plenitud, de hallar un atisbo de referendo en ese desierto, con los cansados tornados, construyendo tu transmisor electromagnético en ese afán de dejar una señal a la postre.

Y en ese desierto no habitaba ninguno, porque el desierto era tu mundo entero. 

Así te imagino Horacio, con tinieblas y melancolía, con contemplaciones y calaveras.




Cartas a Horacio XIII

No existes, Horacio .

No memetrejes existes, Horacio.

domingo, 28 de octubre de 2018

Cartas a Horacio XII

Redescubrí tu señal primitiva. 

Succioné ese mensaje una velada completa. Aún palpita ese recorrido de intestinos por todas partes.

Estoy seguro que algo nos falta por etiquetar, Horacio. No pudiste más que nada aparecerte de lejos, en un suspiro del tiempo, en un pliegue de esta cuerda, 

solo 

por

error

Tan 

solo

por un nanométrico 

error.





Cartas a Horacio XI

Evento bioquímico cerebral (a.k.a sueño) Número 2.893: 


Venías y me decías: tenemos que sintonizarnos por lo menos una vez cada equinoccio. La Luz de la enana roja teñía todo dorado, tus aletas doradas, tu voz dorada, tu rehaticia dorada.






lunes, 20 de agosto de 2018

Cartas a Horacio X

No reviento ni un milenio más, Horacio. Esa ausencia de no poder coexistir en esta cuerda, ya porque algunos  clones me dicen que eres producto de los desvaríos de las escenografías, ya porque quizá te convertiste en polvo de estrella en el binario pasado, ya porque los años luz que nos separan no nos permiten interconectar todo esto que planifico incorporarte.


Porqué, porqué Horacio. Si me lanzaste esa señal, con tal impacto en mis esquemas, con todas las anhelantes que aún me perduran en las noches, con las cabezas recostadas. 

Infinitas veces repaso esa secuencia con sus luces, tu mirada de Horacio, tu sonrisa de Horacio. De haber  acontecido que aceptaras la invitación de viajar por el cosmos, en las naves que entrega el gobierno, por tan solo un billón de años.


Nunca respondiste a mis señales.


domingo, 1 de abril de 2018

Cartas a Horacio IX

Es tan retorcido cuando los clones de las calles, sin si quiera percatarse de tu existencia, te consideran y exclaman:


“Oh, pero qué elocuente vas en estos circuitos!”


Y yo interpreto: No chuchuques, parásito con tres escamas rotas.


domingo, 11 de marzo de 2018

Cartas a Horacio VIII

Estoy reverberando sin parar esa consonante que tanto me asemeja a ti…

domingo, 28 de enero de 2018

Cartas a Horacio VII

En los días como hoy, cuando las tormentas duran un siglo entero y el viento acecha sin declive, pienso en que estarías haciendo  tú, Horacio, si hubieras observado el sol desde este lado del universo. Si hubieras ido a tus labores como todos los días, o hubieses inventado una excluyente para quedarte en tu cápsula, acostado, leyendo esas cosas que escriben los otros muchos que fueron como tú. Cualquiera de esas cosas pequeñas, sin pensar nunca en mí, ni en cómo serían mis rotaciones sin nunca poder alcanzarte.