
sábado, 21 de agosto de 2010
fragmentos 11

domingo, 8 de agosto de 2010

martes, 3 de agosto de 2010

miércoles, 28 de julio de 2010
Oda a las cosas que ocurren pero que uno nunca se da cuenta

La mosca se posó tres veces sobre el azúcar que quedó sin tapa sobre la mesa del comedor, incluso puso un par de huevos y defecó varias veces. Es la misma azúcar que vas a usar para endulzar el café con leche del desayuno de mañana.
La noche del primer martes de este mes tu madre soñó que la abrazabas, le dabas cientos de besos y le decías te-quiero. No te lo contó porque lo olvidó cuando sonó el despertador de su marido (tu papá).
El asteroide se deshizo al chocar contra la atmósfera. Gracias a ella no cayó sobre tu casa.
La señora Gómez odia los gatos. Dice que es alérgica pero no lo es. Los odia y punto. Desde el año pasado que coloca veneno en la comida de gatos que deja en el techo donde solían pasearse. Mató a gran parte de los gatos de sus vecinos. Por eso los ratones corretean libremente por entre las cañerías dentro de las paredes de la casa, ruido que la hace despertarse en medio de la noche, pensando que es su padre muerto quien se está comunicando con ella desde el más allá.
(pensé que te asomarías por mi ventana cuando la abrí hace un rato para ventilar la pieza (estornudé creo que 10 veces en un minuto))
La hija de la vecina que vive a tres casas a la derecha de ésta fecundó su ovocito II del mes de julio con un espermatozoide del hijo de la vecina que vive a cuatro casas a la izquierda de ésta, el domingo pasado cuando los papás no estaban en la casa. Para suerte de ambos, el cigoto no alcanzó a implantarse, por lo que Rodrigo nunca llegó a existir.
El papel que tiraste hoy a la taza del baño, fue suficiente para que en dos días más se tape luego de usarlo y vayas atrasado a clases.
Anoche la araña que vive en un rincón de tu pieza pasó caminando a cuatro centímetros de tu cara justo cuando ibas soñando que te caías de un barranco.
La chica de la universidad que suele toparse contigo en el kiosko a la hora de almuerzo pensó en ti mientras veía un programa sobre ballenas en Discovery Channel.
Una estrella desapareció del universo a las 5 de la tarde de hoy. Nadie en el hemisferio sur lo notó.
Estuve a punto de tener 5 infartos escribiendo esto. Menos mal que no como muchas papas fritas.
viernes, 16 de julio de 2010
fragmentos 8

domingo, 4 de julio de 2010
desistir ni se le ocurra
Todo tranquilo antes del tormento, antes del dilema, del problema con solución efímera.
Todo en paz previo al aluvión de preguntas y de pocas respuestas,
de dar mil trescientas vueltas
hasta que el mareo te dure una semana completa.
en el living de la casa hay una esperanza que te dice que podría salir mejor si se intenta de a poco.
en el comedor está la sinceridad que te dice entre risitas: mijito, no se apure en caer que el piso no se mueve.
y razón que tiene la muy perversa, porque en todas las habitaciones de la casa están los desencantos que te van arrebatando lo poco de constancia que va quedando.
Pero todo va apacible por el momento: los libros de la biblioteca aún no sacuden su polvo ni los platos se trizan contra las baldosas de la cocina por el derrumbe que les espera.
Es difícil predecir cuando vaya a ocurrir, no soy pulpo-oráculo para decirlo. Es algo que corre por dentro quien me lo dice, al mismo tiempo que me susurra en el oído (bien bajito para que nadie más escuche) que aún daque por madesiado garentre, madesiado.
jueves, 1 de julio de 2010
fragmentos 4
sábado, 22 de mayo de 2010
mitad
A lo mejor sí, a lo mejor hoy al despertar abriste tus ojos al punto equidistante entre tu nacimiento y tu muerte: justo la mitad de tu vida.
y, ¿cómo van las cosas que no se dicen?, ¿cómo está la gente que no saludas hace ya un buen tiempo?
¿cómo se siente la espalda sin joroba y la cara sin arrugas, con ojos sanos, ojos claros, sin nubes en cada cosa que se ve?
¿cómo van los días que se dejan pasar y las horas gastadas en algo poco trascendente?
¿cómo es vivir sin que las manos te tiemblen al agarrar un ramo de flores o un lápiz para escribir en una servilleta: estoy vivo?
¿cómo se siente (dime) tener toda la vida entera (o la mitad de ella) por delante para hacer las cosas que todavía te restan por hacer y las cosas que aún te faltan por decir?
(dime)